¿Todos aquellos planes de los que se hablaba a principios de verano? ¿Dónde quedaron? ¿Esa idea de que éste tendría que ser el mejor verano de todos? ¿Qué fue de eso? Yo, siento que este ha sido un verano perdido. Uno más. También lo sentí con el pasado. Ahora todo ha acabado y no hay nada que hacer para poder volver atrás y recuperar el tiempo perdido. Ahora solo queda esperar otro curso más, para volver a soñar con ese "verano inolvidable" que luego nunca se cumplirá. Solo nos quedará el consuelo de saber que volverán esos días soleados. Esos días en los que todo da igual. Esos en los que el despertador no tiene lugar. En los que la noche es larga y no está solo para dormir.
Pero este no ha sido uno de esos veranos. No ha habido día soleado. Ni día perfecto. No ha existido el típico amor del que tanto se habla. Ese amor de verano. Tampoco unas vacaciones de ensueño. Nada de lo soñado ha sido realizado. Nada.
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
Distancia.
Muchos la ven como una simple palabra más metida en un gran diccionario. "¿Distancia? ¿Qué es eso?" Dirán algunos. Otros pensarán que solo son kilómetros que nos separan de otras ciudades. A mí ese montón de kilómetros no me separa de ninguna ciudad, me separa de una persona. Me separa de lo que podría ser mi felicidad. De lo que podría convertirse en una bonita historia. De la persona que me haría feliz todos y cada uno de los días. ¿Sabes? Yo no creía en una relación a distancia. Nunca me he visto capaz de estar con una persona sin sentir el roce de su piel con la mía. Nunca me he imaginado no poder besar a una persona cada vez que me diga una cosa bonita. Y es que en esto de la distancia nunca he creído. Cada uno tiene su vida, ¿cómo se puede tener una en común? Pero, quizás sea yo la que complique las cosas y todo sea más sencillo de lo que yo imagino. Quizás todo basta con un sentimiento. Con un "te quiero". Con sentir esas ganas incontrolables de estar con él, esas ganas de verle.
martes, 28 de agosto de 2012
Todo vuelve a encajar.
Las cosas vuelven a ser como antes. Esas personas vuelven a llenar mis días de felicidad. Aquellas amistades perdidas han sido recuperadas. Nunca se ha perdido la confianza, y ahora, va en aumento. Vuelven aquellas tonterías que solo se me ocurrían con ellos. Vuelven aquellos planes que solo ellos organizan. Yo les echaba de menos, pero ahora todo ha cambiado. Todo ha vuelto a encajar. Todo volverá a ser igual que era siempre. Porque ellos son grandes y siguen queriéndome a pesar de mis múltiples errores. Me dan fuerzas cada día, saber que les tengo, saber que pase lo que pase seguirán ahí y que todo aquello ha sido olvidado. Sí, todo vuelve a encajar.
jueves, 23 de agosto de 2012
Ilusionarme, ¿Era necesario?
Tus besos, ¿eran necesarios? Cada caricia, ¿era necesaria? El roce de tu piel con la mía, ¿era necesario? Esa pregunta que me hiciste, ¿era necesaria? Las sonrisas ¿eran acaso necesarias? Aquellas miradas ¿realmente eran necesarias?
No. Nada de lo anterior era necesario. ¿Sabes por qué? Porque solo lo hiciste para ilusionarme. Solo querías verme sufrir. ¿Todas aquellas mentiras? ¿Por qué? ¿Por qué te gustaba mentirme? ¿Por qué te empeñaste en jugar conmigo como si de un juguete se tratara? Sabes igual que yo que todo aquello no era necesario. Sabes que si desde el principio tenías las ideas claras, no debiste ocultármelas. Para mí, ocultar la verdad implica mentir. Y tú me has mentido. Una y otra vez. Día tras día. Haciéndome pensar que lo nuestro podía llegar a ser algo grande. Creyendo que sería el principio de una historia. Pero, tú en ningún momento has pensado lo mismo. Por tu cabeza nunca estaba el pensamiento de quererme. En tu corazón nunca había un sentimiento hacia mí. Entonces, dime, ¿para qué me ilusionas?
No. Nada de lo anterior era necesario. ¿Sabes por qué? Porque solo lo hiciste para ilusionarme. Solo querías verme sufrir. ¿Todas aquellas mentiras? ¿Por qué? ¿Por qué te gustaba mentirme? ¿Por qué te empeñaste en jugar conmigo como si de un juguete se tratara? Sabes igual que yo que todo aquello no era necesario. Sabes que si desde el principio tenías las ideas claras, no debiste ocultármelas. Para mí, ocultar la verdad implica mentir. Y tú me has mentido. Una y otra vez. Día tras día. Haciéndome pensar que lo nuestro podía llegar a ser algo grande. Creyendo que sería el principio de una historia. Pero, tú en ningún momento has pensado lo mismo. Por tu cabeza nunca estaba el pensamiento de quererme. En tu corazón nunca había un sentimiento hacia mí. Entonces, dime, ¿para qué me ilusionas?
miércoles, 22 de agosto de 2012
Contradictorio.
Si quisiste mucho a alguien, odiarle será casi imposible.
Recuerdo el día que me dijeron esa frase. En esos momentos no sabía de lo que hablaban. No lograba darle el significado adecuado y decidí olvidarla. Pero, ahora, meses o incluso años más tarde, la vuelvo a ver en algún que otro sitio y, realmente ahora lo entiendo.
No vale la pena intentar odiar a alguien que un día fue todo para ti. Es una pérdida de tiempo. Como mucho conseguirás que no te importe, que su vida te de igual o cosas por el estilo. Pero nunca lograrás odiarle. Tal vez sea por los momentos vividos, por las caricias, las miradas, las sonrisas, los besos. Por todas esas cosas que un día te regaló y ahora a ti te gustaría no conservarlas. Solo por el hecho de que los recuerdos invaden el alma.
Pero, ¿entonces a qué viene la frase de "Del amor al odio hay un paso"? Es todo una contradicción. Una frase dice una cosa y lees otra que dice justamente lo contrario. Pero, ¿acaso esto no significa la vida misma? Un día sientes que te comes el mundo y al siguiente, el mundo te come a ti. Una canción hace que te pongas a bailar y después te encuentras llorando por el significado de la siguiente. Una palabra te hace feliz y, al segundo, está rota de dolor por otra. Un hombro donde poder llorar te hace sentir bien mientras que, las risas de otra parte, te hunden. Un recuerdo te inunda de alegría a la vez que otro te llena de tristeza. Ríes y al segundo lloras. Te quieres y al segundo te odias. Eres feliz y al segundo eres triste. Sientes que tienes a gente a tu lado y al segundo te sientes más solo que nunca.
sábado, 18 de agosto de 2012
Te quiero.
¿Para qué pronuncias esas dos palabras sin sentirlas? ¿Para qué sonríes en mitad de cada beso haciendo que un escalofrío recorre mi cuerpo?
Yo nunca he sido la primera en tu vida. Ni lo he sido ni lo seré. Siempre habrá alguien más importante para ti. Alguien que te haga sentir especial. Alguien que, al pensar en su nombre, nazca una sonrisa en tu cara. Alguien que con un simple gesto consiga que tu día sea especial. Pero ese alguien nunca seré yo. No me quieres en tu vida. Lo único que has hecho en este tiempo ha sido jugar conmigo, una y otra vez. Pero, no te preocupes, ni has sido el primero ni serás el ultimo.
¿Prometer cosas? Si luego no las cumples. ¿Decirme todo lo que sientes por mí? Si luego no es así. ¿Despertarme con un "buenos días, princesa? ¿Enamorarme para después joderme?
Yo nunca he sido la primera en tu vida. Ni lo he sido ni lo seré. Siempre habrá alguien más importante para ti. Alguien que te haga sentir especial. Alguien que, al pensar en su nombre, nazca una sonrisa en tu cara. Alguien que con un simple gesto consiga que tu día sea especial. Pero ese alguien nunca seré yo. No me quieres en tu vida. Lo único que has hecho en este tiempo ha sido jugar conmigo, una y otra vez. Pero, no te preocupes, ni has sido el primero ni serás el ultimo.
¿Prometer cosas? Si luego no las cumples. ¿Decirme todo lo que sientes por mí? Si luego no es así. ¿Despertarme con un "buenos días, princesa? ¿Enamorarme para después joderme?
lunes, 13 de agosto de 2012
Una parte de él.

miércoles, 8 de agosto de 2012
Nervios.
Estoy nerviosa. Por una gran cantidad de cosas. Nerviosa por que mañana es mi día. Nerviosa por cómo será, con quién lo pasaré. Nerviosa por abrir esos regalos. Desenvolverlos. Nervios por ese maldito deseo que hay que pedir al soplar las velas. Ese deseo en el que, sin duda, tú serás protagonista. Aunque tú ni siquiera saques tiempo para verme en un día como es mañana. Nunca te entenderé. No lograré entender qué es lo que pretendes conseguir pero desde luego que con esa actitud, no conseguirás nada bueno.
Estoy nerviosa por saber cómo me felicitarán todas y cada una de las personas que me conocen. Nerviosa por esa persona que tanto me odia. Nerviosa por esa a la que quise algún día. Nerviosa por esa otra que me falló una y otra vez. Incluso por aquella a la que yo no paro de fallar. Nerviosa por cómo será el día. Nerviosa por todo y por nada. Pero feliz.
Estoy nerviosa por saber cómo me felicitarán todas y cada una de las personas que me conocen. Nerviosa por esa persona que tanto me odia. Nerviosa por esa a la que quise algún día. Nerviosa por esa otra que me falló una y otra vez. Incluso por aquella a la que yo no paro de fallar. Nerviosa por cómo será el día. Nerviosa por todo y por nada. Pero feliz.
lunes, 6 de agosto de 2012
Soledad.
Me siento sola. No me refiero a eso de no tener con quién hablar ni con quién reír. Sola de contar tus miedos a alguien. Sola de confesarte. Sola de que nadie sea capaz de apartar mis malos pensamientos. Sola de que él no está conmigo. Sola de no poder vivir todos aquellos momentos, esos que ahora se han convertido en recuerdos. Sola. Confundida. Perdida.
Siento que algo me falta. Algo me impide ser feliz al completo. Algo que hace que para mí nada sea especial. Antes, con el mínimo detalle, era feliz al 100%. Reía siempre y lloraba solo cuando no me quedaba otra opción. Ahora eso se ha dado la vuelta. Ahora no es igual. El "antes" es pasado y ha cambiado y el "ahora" no me gusta. Nada hace que mi felicidad sea completa. Nada ni nadie. Pero, ¿a quién le importa? Nadie quiere hacerme feliz. Mi soledad es lo de menos. Tal vez será que yo me he buscado esto. Pero, aunque lo haya buscado, una cosa tengo clara: no lo quiero. No quiero seguir en este estado de "infelicidad". De soledad. De dudas. De miedo. De confusiones. Estado de vivir sin vida.
Siento que algo me falta. Algo me impide ser feliz al completo. Algo que hace que para mí nada sea especial. Antes, con el mínimo detalle, era feliz al 100%. Reía siempre y lloraba solo cuando no me quedaba otra opción. Ahora eso se ha dado la vuelta. Ahora no es igual. El "antes" es pasado y ha cambiado y el "ahora" no me gusta. Nada hace que mi felicidad sea completa. Nada ni nadie. Pero, ¿a quién le importa? Nadie quiere hacerme feliz. Mi soledad es lo de menos. Tal vez será que yo me he buscado esto. Pero, aunque lo haya buscado, una cosa tengo clara: no lo quiero. No quiero seguir en este estado de "infelicidad". De soledad. De dudas. De miedo. De confusiones. Estado de vivir sin vida.
sábado, 4 de agosto de 2012
Miedo.
Tengo miedo. De perderte. De quererte demasiado. De que me hagas daño, una vez más. De que esto se acabe para siempre. Miedo de que te canses de mí. Miedo de que un día decidas desaparecer sin dar ninguna explicación. Miedo de que todo eso con lo que sueño cada noche, no se cumpla. Miedo a perder. A fallarte. A presionarte demasiado. En realidad, le tengo miedo al miedo. Y me siento frágil, como de cristal. Y solo me sale ser fría, como el hielo. Y, me doy cuenta de que no disfruto de todo esto por el miedo. Por pensar en perderte. Por pensar en un futuro incierto. Por querer adelantarme a los acontecimientos.
jueves, 2 de agosto de 2012
Dudas.

miércoles, 1 de agosto de 2012
Si nos queremos, ¿por qué no estar juntos?
No todo es tan fácil como parece. No siempre porque dos personas se quieran ya significa que se jurarán amor eterno. Lo primero porque la eternidad no existe. Al menos yo no creo en los "para siempre" ni "toda la vida". Creo que todo se acaba algún día.
Hay problemas que no se ven a simple vista. Hay ocasiones en las que es imposible estar con alguien aunque ellos mismos sepan que no pueden vivir el uno sin el otro. Hay veces que, por mucho que no queramos verlo, las cosas son más complicadas de lo que parecen.
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