miércoles, 1 de agosto de 2012

Si nos queremos, ¿por qué no estar juntos?

No todo es tan fácil como parece. No siempre porque dos personas se quieran ya significa que se jurarán amor eterno. Lo primero porque la eternidad no existe. Al menos yo no creo en los "para siempre" ni "toda la vida". Creo que todo se acaba algún día.
Hay problemas que no se ven a simple vista. Hay ocasiones en las que es imposible estar con alguien aunque ellos mismos sepan que no pueden vivir el uno sin el otro.  Hay veces que, por mucho que no queramos verlo, las cosas son más complicadas de lo que parecen. 

lunes, 30 de julio de 2012

Cuando la distancia pasa a ser infinita.

No es lo mismo tener a alguien a cientos de kilómetros que tenerlos a centímetros de distancia. Es muy difícil hablar diariamente con alguien teniendo la certeza de que pasarán años hasta que por fin esos kilómetros se conviertan en centímetros e incluso en milímetros.
A veces, nos sentimos tan solos, o nos fallan tantas veces que nos refugiamos en este pequeño gran mundo. Conocemos a personas que hacen que día tras día maldigamos la distancia, llegando incluso a sentirnos mal por no poderles tener cerca. Y esque a veces, todo lo que necesitamos es tener a ese tipo de personas aquí, a nuestro lado, y muchas de las que tenemos aquí, tenerlas a cientos de miles de kilómetros.

sábado, 28 de julio de 2012

Un beso inesperado en un portal.

Es de noche. Todo está oscuro. Tan solo el sonido del silencio nos acompaña. Sentados en mi portal, hablando de todo y de nada. Sí, es de esa clase de chicos que acompaña a la chica a la puerta de su casa. Pero esta vez no estamos solos como a mi me gustaría. Aunque eso no es que importe demasiado. Yo entrando al portal. Él se despide. Pero no como yo me esperaba. No. Esta vez me da un beso, un beso inesperado pero igualmente perfecto. Quizás mas perfecto que todos esos besos que están programados.

jueves, 26 de julio de 2012

Van creciendo..

Entonces cada uno cierra la puerta. Se mete en su habitación. Su refugio. Y pasa del mundo. La pequeña escribe mientras chatea. El mayor tan solo escucha música. Se respira un silencio muy profundo. Se percibe que la casa no es lo que era. Ellos no son lo que eran y dentro de poco tendrán que ir haciendo su vida sin depender de ella. Algo que atormenta. Ver a los hijos crecer siempre es algo que para una madre es complicado. Una tarde se van de casa, la pequeña ha quedado a las 5 y media. Él se va al gimnasio. Y mientras tanto ella se queda tirada en el sofá intentando ver la tele pero las lágrimas acuden a sus ojos al pensar que está más sola de lo que pensaba. Han crecido. No son aquellos niños pequeños a los que tanto les gustaba ir al parque con su madre.