Estoy nerviosa. Por una gran cantidad de cosas. Nerviosa por que mañana es mi día. Nerviosa por cómo será, con quién lo pasaré. Nerviosa por abrir esos regalos. Desenvolverlos. Nervios por ese maldito deseo que hay que pedir al soplar las velas. Ese deseo en el que, sin duda, tú serás protagonista. Aunque tú ni siquiera saques tiempo para verme en un día como es mañana. Nunca te entenderé. No lograré entender qué es lo que pretendes conseguir pero desde luego que con esa actitud, no conseguirás nada bueno.
Estoy nerviosa por saber cómo me felicitarán todas y cada una de las personas que me conocen. Nerviosa por esa persona que tanto me odia. Nerviosa por esa a la que quise algún día. Nerviosa por esa otra que me falló una y otra vez. Incluso por aquella a la que yo no paro de fallar. Nerviosa por cómo será el día. Nerviosa por todo y por nada. Pero feliz.
miércoles, 8 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
Soledad.
Me siento sola. No me refiero a eso de no tener con quién hablar ni con quién reír. Sola de contar tus miedos a alguien. Sola de confesarte. Sola de que nadie sea capaz de apartar mis malos pensamientos. Sola de que él no está conmigo. Sola de no poder vivir todos aquellos momentos, esos que ahora se han convertido en recuerdos. Sola. Confundida. Perdida.
Siento que algo me falta. Algo me impide ser feliz al completo. Algo que hace que para mí nada sea especial. Antes, con el mínimo detalle, era feliz al 100%. Reía siempre y lloraba solo cuando no me quedaba otra opción. Ahora eso se ha dado la vuelta. Ahora no es igual. El "antes" es pasado y ha cambiado y el "ahora" no me gusta. Nada hace que mi felicidad sea completa. Nada ni nadie. Pero, ¿a quién le importa? Nadie quiere hacerme feliz. Mi soledad es lo de menos. Tal vez será que yo me he buscado esto. Pero, aunque lo haya buscado, una cosa tengo clara: no lo quiero. No quiero seguir en este estado de "infelicidad". De soledad. De dudas. De miedo. De confusiones. Estado de vivir sin vida.
Siento que algo me falta. Algo me impide ser feliz al completo. Algo que hace que para mí nada sea especial. Antes, con el mínimo detalle, era feliz al 100%. Reía siempre y lloraba solo cuando no me quedaba otra opción. Ahora eso se ha dado la vuelta. Ahora no es igual. El "antes" es pasado y ha cambiado y el "ahora" no me gusta. Nada hace que mi felicidad sea completa. Nada ni nadie. Pero, ¿a quién le importa? Nadie quiere hacerme feliz. Mi soledad es lo de menos. Tal vez será que yo me he buscado esto. Pero, aunque lo haya buscado, una cosa tengo clara: no lo quiero. No quiero seguir en este estado de "infelicidad". De soledad. De dudas. De miedo. De confusiones. Estado de vivir sin vida.
sábado, 4 de agosto de 2012
Miedo.
Tengo miedo. De perderte. De quererte demasiado. De que me hagas daño, una vez más. De que esto se acabe para siempre. Miedo de que te canses de mí. Miedo de que un día decidas desaparecer sin dar ninguna explicación. Miedo de que todo eso con lo que sueño cada noche, no se cumpla. Miedo a perder. A fallarte. A presionarte demasiado. En realidad, le tengo miedo al miedo. Y me siento frágil, como de cristal. Y solo me sale ser fría, como el hielo. Y, me doy cuenta de que no disfruto de todo esto por el miedo. Por pensar en perderte. Por pensar en un futuro incierto. Por querer adelantarme a los acontecimientos.
jueves, 2 de agosto de 2012
Dudas.
Tengo dudas. Sobre qué hacer o sobre qué decir. Sobre cómo actuar o si, cuando actúo, lo hago de la mejor forma posible. Sobre mis sentimientos o sobre los sentimientos de los demás. Dudo constantemente. Irremediablemente. Dudo sobre si es blanco o si, en cambio, debe ser negro. Y siempre se queda de color gris. Dudo sobre seguir luchando o tomar el camino más fácil. Dudo de si soy yo la que tiene que pedir perdón y ser perdonada o si, en cambio, soy quién debe esperar ese perdón y, seguidamente, perdonar. Y la verdad es que me cuesta reaccionar, actuar, saber qué hacer. Cómo acertar. Cómo responder a los problemas para que se acaben y no se hagan más grandes de lo que ya son. Me cuesta tomar decisiones porque siempre pienso que cualquiera puede ser mala. Dudas.. Me encuentro en un mar de dudas y no sé dónde está la orilla.
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