martes, 22 de septiembre de 2015
Yo solo hice cuanto estuvo en mi mano para mantenerte a mi lado.
Tan solo quería decirte que no tengo ningún malo recuerdo que quedarme. Que por mi mente vagan cientos de momentos y todos ellos van acompañados de una sonrisa o de una cómplice mirada. Tomé la decisión de apartarme en un vano intento de que la cuerda no se rompiera. Tomé la decisión de alejarme para no soportar más lágrimas, más reproches, para no recordar con angustia lo que un día taché de felicidad. Aún me cuesta recordar cómo empezó todo, o quizás debería decir que todo terminó en ese preciso instante. Aún me duele tu recuerdo junto a mí o tu risa pegada a mi oreja. Mentiría si dijera que esto fue mi elección, porque no lo fue. Simplemente no quedaba otra. Solo tuve que tomar decisiones, decisiones difíciles, decisiones valientes, o tal vez cobardes, no lo sé. Pero en mis decisiones nunca estuvo rendirme. Hasta que no hubo más remedio que hacerlo. Decidí que era momento de dejar de fustigarme, de fustigarnos, de fustigaros. Decidí que era momento de vivir mi vida con quienes quisieran vivirla a mi lado. Decidí, simplemente, que nuestros caminos debían separarse para no hacernos daño, aún más, quizás. Las decisiones a veces pueden no ser las acertadas. Quién sabe. Solo el destino, el tiempo, el futuro, puede decirnos si esto debía terminar así. Yo solo hice cuanto estuvo en mi mano para mantenerte a mi lado.
jueves, 16 de julio de 2015
Te echo de menos a ti, amor.
Echo de menos aquel mensaje que no decía nada y, a la vez, se llevaba toda la furia, dejándolo todo en calma. Echo de menos esa palabra que solo tú me decías, que solo de ti me gustaba. ¿La recuerdas? Jamás dejaré que nadie más me llame así. Es algo solo nuestro. Tuyo y mío. Nuestro. Echo de menos todos los planes de verano, todas las madrugadas de un sábado volviendo a casa, cada risa, cada promesa, cada mirada. Echo de menos mirar a alguien y encontrar tus ojos, echo de menos la capacidad que tenía de entenderte, sin hablarte.
Echo de menos lo que éramos, juntas. Echo de menos las llamadas en un vano intento de tranquilizarme. Echo de menos todo contigo.
Te echo de menos a ti, amor.
martes, 5 de mayo de 2015
Solo a tu lado, todo contigo.
Si algún día te pierdo recuerda todo por lo que te tuve. Si esto termina, recuerda porqué empezó. Recuerda aquel día de enero en pleno centro de la ciudad y nuestras miradas perdiéndose entre la multitud. Recuerda el motivo de mi nerviosismo o tus ganas locas de besarme. Si alguna vez decides no volver a verme, guarda mi recuerdo. Guárdalo bajo tu almohada y prométeme besarlo cada noche, como haces ahora conmigo. Sabes que no me gustan las promesas, pero prométeme que serás feliz entre las sonrisas que te regale otra chica.
De la manera más tonta te conocí y de la manera más tonta sé que podré perderte pero recuerda siempre que tú juntaste todos lo pedacitos que tenía rotos en mi cuerpo. Recuerda que tus abrazos eran vida y que mi muerte era perderte. Que mis susurros en tu oído eran simplemente por la cobardía de no gritar a los cuatro vientos que "te quiero". Que mis caricias en tu espalda eran un vano intento de grabarte en la piel que sin ti me pierdo y solo contigo vivo. Que aún guardo recuerdos que en mi mente conservaré. Que ni el alzheimer más letal podrá borrar tu sonrisa a centímetros de mis labios aquel día de febrero. Que cada parte de mi cuerpo lleva escrito tu nombre y guarda todos los besos que un día me regalaste.
Sabes que no creo en los "para siempre" y tampoco en eso que llaman "eternidad" pero hoy necesito que me prometas una vida eterna contigo. Hoy necesito que no pares de besarme y, entre sonrisa y sonrisa, me digas cuánto me amas. Hoy solo quiero volar a tu lado, despegar, ir al cielo y no regresar. Porque contigo me da igual dónde. No sueltes nunca mi mano, y si la sueltas, que sea solo para agarrar el hilo del que pende nuestra felicidad. Acaríciame el alma en cada mirada, bésame el corazón en cada sonrisa y ámame con cada beso.
Solo a tu lado, todo contigo.
De la manera más tonta te conocí y de la manera más tonta sé que podré perderte pero recuerda siempre que tú juntaste todos lo pedacitos que tenía rotos en mi cuerpo. Recuerda que tus abrazos eran vida y que mi muerte era perderte. Que mis susurros en tu oído eran simplemente por la cobardía de no gritar a los cuatro vientos que "te quiero". Que mis caricias en tu espalda eran un vano intento de grabarte en la piel que sin ti me pierdo y solo contigo vivo. Que aún guardo recuerdos que en mi mente conservaré. Que ni el alzheimer más letal podrá borrar tu sonrisa a centímetros de mis labios aquel día de febrero. Que cada parte de mi cuerpo lleva escrito tu nombre y guarda todos los besos que un día me regalaste.
Sabes que no creo en los "para siempre" y tampoco en eso que llaman "eternidad" pero hoy necesito que me prometas una vida eterna contigo. Hoy necesito que no pares de besarme y, entre sonrisa y sonrisa, me digas cuánto me amas. Hoy solo quiero volar a tu lado, despegar, ir al cielo y no regresar. Porque contigo me da igual dónde. No sueltes nunca mi mano, y si la sueltas, que sea solo para agarrar el hilo del que pende nuestra felicidad. Acaríciame el alma en cada mirada, bésame el corazón en cada sonrisa y ámame con cada beso.
Solo a tu lado, todo contigo.
viernes, 27 de marzo de 2015
Buscar la libertad entre tus brazos.
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